Parque Nacional de Garajonay
La Gomera posee en su altiplanicie central una fascinante selva densa y tupida de un verdor perpetuo mantenido al amparo del manto de nieblas que durante buena parte del año la envuelve. Superviviente de los bosques subtropicales que poblaron el área del mediterráneo hace varios millones de años, durante el Terciario, y que desaparecieron del Continente como consecuencia de cambios climáticos que apenas afectaron a los ambientes subtropicales de estos Archipiélagos. Un singular ecosistema conocido como Monteverde o Laurisilva, perteneciente a la región Macaronésica (Azores, Madeira y Canarias), contrasta con los paisajes secos de las zonas bajas y costas de la isla.
La Laurisilva es un bosque formado por una gran variedad de árboles de hoja perenne cuya existencia está ligada a una elevada humedad y temperatura suave con escasas oscilaciones a lo largo del año. Estas condiciones se dan en la zona de nieblas de las fachadas norte de las islas Canarias, entre los 700 y los 1.200m sobre el nivel del mar, por condensación de las masas ascendentes de aire cargado de humedad, transportadas por los vientos alisios. Su entramado vegetal es una autentica esponja captadora de agua que retiene la humedad de las nieblas, favoreciendo la recarga de los acuíferos insulares y, por tanto, el aprovisionamiento de agua para consumo humano.
Desgraciadamente, buena parte de los dominios de la Laurisilva han desaparecido por la acción humana. Su manifestación mejor conservada se encuentra en las cumbres de La Gomera, donde todavía es posible encontrar zonas prácticamente vírgenes. Con el fin de asegurar su conservación se creó en 1981 el Parque Nacional de Garajonay, declarado posteriormente por la UNESCO Patrimonio Mundial.
Aunque el total de especies de flora vascular no es demasiado elevado, alrededor de unas 40, de las cuales una veintena son árboles, es importantísima la proporción de especies endémicas de las islas, esto es, especies cuya distribución se limita al área del Parque. La Laurisilva del Parque Nacional de Garajonay alberga varios tipos de bosques, en los valles más húmedos y protegidos orientados al norte, el bosque alcanza su máxima complejidad y exuberancia (Laurisilva de valle). A medida que ascendemos en altitud y en los lugares más expuestos se empobrece gradualmente, perdiendo las especies más exigentes (Laurisilva de ladera), dando paso en las orientaciones sur al fayal-brezal, formación en la que dominan únicamente dos especies arboreas, el brezo y la faya, que soportan un ambiente menos favorecido por las nieblas. A lo largo de la línea de cumbres, en los lugares de paso de las nieblas, se encuentran los brezales de cumbre, caracterizados por la abundancia de musgos y líquenes que recubren los árboles y el suelo. La Laurisilva domina el paisaje de Garajonay, pero otros hábitats, como los ligados a las corrientes de agua, las paredes rocosas o los impresionantes roques, que son restos de antiguos conductos volcánicos, enriquecen el paisaje y son importantísimos refugios de inusuales especies.
El mar significa una barrera infranqueable para la colonización de las islas por muchos seres vivos. Esto explica que la fauna vertebrada del Parque esté compuesta básicamente por aves y reptiles, siendo los únicos mamíferos autóctonos los murciélagos. En total 38 especies de vertebrados viven en el Parque, destacando las dos especies de palomas endémicas, la paloma turqué y la paloma rabiche. Pero es en la fauna invertebrada, con cerca de 1.000 especies, donde se presenta la mayor diversidad, elevándose a unas 150 las especies que sólo viven en el Parque, Garajonay es por tanto un importantísimo refugio de fauna.
El Parque Nacional pone a disposición del visitante, servicios de : guías interpretes para acompañamiento de excursiones guiadas (previa cita en el Centro de visitantes), Agentes forestales que vigilan el parque y pueden ayudarle y aconsejarle, un folleto que explica aspectos de la naturaleza y relaciona varios senderos autoguiados. Algunos de estos senderos son (ver recorrido en mapa): Contadero-mimbreras, Jardín de las Creces- Las Hayas, Los Barranquillos-Arure, Cañada de Jorge- Arure, El Contadero-Alto de Garajonay- Laguna Grande, Pista del Cedro-Aceviños-Meriga.
Antes de caminar por el Parque le recomendamos que acuda al Centro de Visitantes, abierto de martes a domingos de 9.30 16.30 h. En este recinto se puede conseguir una vsisión general del Parque mediante paneles audiovisuales, además de conseguir libros folletos mapas, artesanía local o contactar excursiones.
El Archipiélago Canario contempla 8 figuras legales, para la protección de sus Espacios Naturales, una de ámbito estatal, por la que se administran los cuatro Parques Nacionales existentes en cuatro de sus siete islas, Y el resto de ámbito regional instituidas por el Parlamento de Canarias, que crean distintos grados de protección de espacios en base a la delicadeza e interés de los mismos. Sus denominaciones son: reservas naturales integrales y especiales, parques naturales y rurales, sitio de interés científico, monumentos naturales y paisajes protegidos.
Espacios Naturales Protegidos
La Gomera conjuntamente con el Parque Nacional cuenta con todas las figuras de protección, alcanzando un numero de 17 espacios que abarcan una extensión de 12.450 hectáreas, ocupando una tercera parte del territorio insular. Sus denominaciones son (ver situación en mapa):

- Parque Rural de Valle Gran Rey
- Parque Natural de Majona
- Reserva Natural Especial de Puntallana
- Reserva Natural Integral de Benchijigua
- Monumento Natural Roque Cano
- Monumento Natural de La Fortaleza
- Monumento Natural Roque Blanco
- Monumento Natural Los Organos
- Monumento Natural del Barranco del Cabrito
- Monumento Natural de La Caldera
- Monumento Natural de Los Roques
- Monumento Natural del Lomo del Carretón
- Sitio de Interés Científico del Charco del Cieno
- Sitio de interés Científico del Charco de del Conde
- Sitio de Interés Científico de los Acantilados de Alajeró
- Paisaje Protegido de Orone
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